Cuando lo que comprás no es lo que vendés — Resuelto
Por qué es difícil
Todo sistema de gestión asume que la unidad que entra es la que sale. Si comprás por peso y vendés por unidad, o comprás concentrado y vendés diluido, esa cuenta deja de cerrar. Y no es un problema de orden: es que el producto se transforma en el medio, en proporciones que cambian cada vez. Sin resolverlo, el precio de venta se calcula sobre un costo inventado.
Cómo lo resolvimos
Dejando de perseguir el dato imposible. En lugar de llevar el stock exacto de algo que se diluye distinto cada día, el sistema lleva el costo: registra lo que entra, calcula el promedio y lo propone solo al momento de fraccionar. Como sabe cuánto entró y cuánto se declaró, la diferencia aparece sin que nadie la busque.